jueves 29 de diciembre de 2011

¿Bajando de peso se puede dejar de roncar?

Grupo Gamma

No todas las personas que roncan son obesas; pero sí la mayoría de obesos, roncan. Al llegar a esta conclusión, el ronquido ha pasado de ser un síntoma molesto a ser un factor de riesgo de hipertensión, infarto de miocardio y trombosis cerebral.

El ronquido está muy relacionado con el sobrepeso, y como actualmente tenemos altos índices de obesidad (infantil y adulta), este se convierte en el principal causante de los ronquidos; entonces, somos un país de roncadores.

El ronquido se produce cuando hay un impedimento al paso del aire en las vías respiratorias superiores. Esta zona es fácilmente colapsable, y cuando estas estructuras contactan y vibran durante la respiración se producen los molestos ronquidos. A esto hay que sumarle algo más, y es que una persona obesa tiene mucho más grasa:

  • por un lado, a nivel abdominal, que hace que disminuya la capacidad ventilatoria en el tórax.
  • por el otro, deposita más grasa a nivel de cuello que comprime la garganta.

Durante el sueño, en un afán de ventilar mejor, la persona con obesidad abre la boca y ronca más de lo que habitualmente lo hace; asimismo el obeso tiene más tendencia a dormir boca arriba por el mismo volumen que posee. Así se llega a que la vía respiratoria se obstruya totalmente dejando de ventilar por unos segundos, esto es apnea del sueño (SAOS). Esta obstrucción total hace que deje  de recibir por unos segundos oxígeno en el cerebro, produciéndose una sensación de ahogo que despierta al paciente hasta 100 veces en una hora. 

El hecho de que muchos obesos con diabetes tipo 2 tengan apnea del sueño y no lo sepan es problemático por las graves consecuencias clínicas, aun cuando no existan síntomas. Simplemente en una consulta con medir la circunferencia del cuello, siendo  mayor a 43cm en el hombre y 40 cm en la mujer, nos indica que presenta un factor predictivo para la apnea.

La Apnea Obstructiva del Sueño  y  la obesidad son un círculo vicioso. Al aumentar de peso  se deposita tejido adiposo alrededor de las vías aéreas llevando a SAOS, de diferentes grados; ésta lleva a disminuir la actividad física y alterar el ritmo de comidas, a una alteración  en los niveles de la insulina e inflamación, que en conjunto empeoran el  SAOS.

Logrando una disminución significativa del peso traería una importante mejoría en el número de apneas durante la noche, así como los síntomas diurnos, mejorando la saturación de oxígeno, recobrando  el sueño reparador,  disminuyendo la somnolencia y, muchas veces, la curación clínica. Por lo tanto, el descenso de peso es fundamental para el tratamiento, dada la alta prevalencia de apnea en pacientes obesos sin diagnosticar. 

 

NOTA RELACIONADA:

3 comentarios
  1. cristina dijo:

    Hola necesito un tratamiento para los ronquidos de mi hijo pero no sé con quien consultarlo ni tratarlo. ¿Me pueden orientar?

Dejá tu comentario

Tu dirección de correo eléctronico no será publicada. Los campos necesarios están marcados con un *

Alentamos su participación a través de los comentarios en nuestro blog. De todos modos, no podemos brindar una opinión médica de un caso en particular, sin una consulta personal con un profesional que analice al paciente. Si usted tiene preguntas relacionadas con síntomas específicos, le recomendamos solicitar un turno con un especialista.

Noticias relacionadas

Descubrí nuestra Red Integrada de Salud

Suscribite a nuestro Newsletter

Y recibí las últimas novedades de salud. Sentí Grupo Gamma.

Seguinos en las redes sociales

Nuestras certificaciones de calidad

Laboratorio Gammalab participa en los Programas de control de calidad externa en la Fundación Bioquímica Argentina.
Laboratorio Gammalab, participa del Programa internacional Buenos Aires de Aseguramiento Externo de Calidad en análisis clínicos. CEMIC.
Laboratorio Gammalab participa del Control de calidad externo de la Sociedad Argentina de Genética Forense.
El Centro de Medicina Reproductiva de Grupo Gamma cuenta con la acreditación plena de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER).