Las Cardiopatías Congénitas son las malformaciones congénitas más frecuentes y se estima una incidencia de 4 a 8 por cada 1000 nacidos vivos. La severidad y complejidad de algunas de ellas hace necesario su diagnóstico temprano, aún desde la Etapa Fetal, a los fines de poder ofrecer el tratamiento adecuado y oportuno. En este grupo de pacientes es donde la ECOCARDIOGRAFÍA DOPPLER cumple un rol fundamental como método de estudio pues nos permite obtener información clara y precisa acerca de la estructura cardíaca y sus posibles alteraciones.

También se debe considerar su utilidad en el seguimiento y control de los pacientes con Cardiopatías Congénitas que recibieron tratamiento Quirúrgico o por Hemodinamia Intervencionista. Existe otro grupo de pacientes con diagnóstico de Cardiopatías Congénitas en los cuales no es indicativo el tratamiento específico, pero sí controles periódicos y medidas de prevención, siendo en ellos necesario realizar evaluaciones con ECOCARDIOGRAFÍA DOPPLER a los fines de valorar su evolución.

Podemos decir por lo tanto, que este método no invasivo, incorporado a la práctica de la Cardiología Pediátrica desde la década de los 80, ha sido un aporte de enorme valor para los pacientes con Cardiopatías Congénitas tanto para su diagnóstico como su seguimiento a corto y largo plazo aún en etapas fetales.