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31 de mayo – Día mundial sin tabaco

31 de may de 2012 | Bienestar y belleza, Salud general | 2 comentarios

Según la Organización Mundial de la Salud, la epidemia del tabaquismo representa la primera causa de muerte prematura evitable a nivel mundial. En Argentina, el 30% de la población adulta fuma, y se producen más de 40.000 muertes anuales como causa directa del consumo de tabaco.

El tabaquismo es una adicción reconocida científicamente. La nicotina es una sustancia activa más adictiva que la cocaína y mucho más que el alcohol, y los cigarrillos están diseñados de manera muy sofisticada con el fin de crear y mantener la dependencia. Del mismo modo, muchos de los compuestos que contiene, y el humo que producen, son tóxicos, mutagénicos y cancerígenos.

Existen claras pruebas científicas de que la exposición al humo de tabaco es también causa de enfermedad y muerte en las personas no fumadoras expuestas (fumadores pasivos).

Como producto de las estrategias de publicidad, promoción y patrocinio de la industria tabacalera, el consumo de tabaco no sólo aumenta sino que se inicia cada vez más temprano, especialmente en los países en desarrollo y este fenómeno es, a su vez, más marcado entre las mujeres y las niñas del mundo.

Se estima que menos de un tercio de los fumadores puede alejarse del cigarrillo por cuenta propia o con muy poca ayuda; el resto necesita ayuda profesional.

Estadísticamente se sabe hoy que, apelando a la voluntad como única medida para desterrar esta adicción, se logra el cometido en menos del 10% de los casos; en cambio con una guía profesional y con la incorporación de diferentes tratamientos farmacológicos, la tasa de éxitos en el abandono del tabaquismo se puede alcanzar hasta en un 40% ó 50% de los casos.

Una vez que encare un tratamiento es más fácil que aumente la confianza en sí mismo, que refuerce la motivación y que cuente con herramientas prácticas para mantenerse libre de humo.

Empiece por hacer un balance interno y un listado de las muchas razones que existen para dejar de fumar: mejorar la piel, tener mejor aliento y olfato, tener menos tos, achicar el presupuesto, eliminar el olor a tabaco de tu cuerpo y ropas, etc.

 

Recomendaciones:

  • Hay que partir del convencimiento de que los motivos para abandonar el cigarrillo son más importantes que los que hay para seguir fumando.
  • Tomar conciencia de los daños que produce el cigarrillo y de que se está enfrentando una enfermedad (la adicción a la nicotina, con todo lo que ésta conlleva con el tiempo), y no a un hábito.
  • Se aconseja que los primeros días, dentro de lo posible, se evite el contacto con fumadores.
  • Planifique pequeños cambios en todas las rutinas que incluían al cigarrillo. En vez de tomar un café después de comer, por ejemplo, comer una fruta. También es fundamental hacer alguna actividad física: esto va a ayudar a bajar el nivel de ansiedad y favorecer el proceso de depuración.

 

¿Conviene suspender el consumo de nicotina abruptamente o hacerlo de manera gradual?: Es mejor fijar una fecha y, a partir de ese día no fumar más. En algunos casos se genera un síndrome de abstinencia, pero con la decisión tomada más la voluntad y un tratamiento farmacológico adecuado guiado por un profesional entrenado en el tema, las chances de lograr el objetivo se triplican.

¿Y si engordo?: Muchas veces el cigarrillo se usa como un “quita hambre” y, en su ausencia la balanza registra la diferencia. Hay que desterrar el mito de que nadie puede abandonarlo sin engordar, pero también hay que reconocer que muchos aumentan de peso. Por eso, si Ud. tiene la decisión tomada de dejar de fumar, necesita una orientación nutricional.

¿Qué alimentos son tus aliados en la cruzada antitabaco?: Las frutas, las verduras y los lácteos tienen dos ventajas: por un lado, alejan las ganas de fumar, y, por otro, son ricos en antioxidantes (fundamentales para reestablecer el equilibrio en un organismo atacado por el tabaquismo).

Evitar las recaídas: En este retroceso inciden los cambios en el estado de ánimo y la falta de conocimientos. Hay que mantener la guardia alta. Las estadísticas mundiales indican que entre el 40% y el 45% de los fumadores que intentan dejar de fumar recae dentro del primer año. Claro que no se va a padecer la abstinencia durante toda la vida. Después de 1 año sin fumar, las posibilidades de retomar son muy bajas.

En la Argentina, uno de los motivos de recaída más habitual en especial entre las mujeres jóvenes es el tema del sobrepeso. Hay que prevenir esta situación con una orientación nutricional permanente durante el primer año desde el abandono del tabaco. Los especialistas coinciden en que es clave no volver a tocar un cigarrillo. El cerebro tiene memoria de las adicciones. Así como una persona recuperada del alcoholismo no debe ni siquiera comer un bombón de licor, los ex fumadores pueden recaer por una sola pitada.

Cuídese de los autoengaños: no se puede fumar “un poquito” ni vale justificarse con que “los nervios del examen” o “las personas del trabajo”. Hay que conocer las excusas a las que uno puede recurrir y evitarlas. Ayuda mucho jerarquizar todas las ventajas obtenidas al haber dejado de fumar.

2 comentarios

  1. María Susana Rita dijo:

    Por qué los profesionales de la salud muchas veces no insisten a sus pacientes con los beneficios de dejar de fumar, incluso en casos de gravedad. Estaría bueno que adiheran a los objetivos de la institución. Gracias

  2. Pingback: Resumen semanal de noticias. Rosario | Grupo Gamma

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