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Nutrición funcional: cuando los alimentos son más que nutrientes

Nutrición funcional: cuando los alimentos son más que nutrientes

La relación entre alimentación y salud ha evolucionado notablemente en las últimas décadas. Ya no se trata sólo de evitar deficiencias nutricionales, sino de utilizar los alimentos como herramientas en la prevención y el tratamiento de enfermedades. En este contexto surge el concepto de nutrición funcional, una mirada que reconoce el poder terapéutico de ciertos alimentos y sus componentes bioactivos.

La Lic. Laura Ferrari, Staff del Servicio de Nutrición de Grupo Gamma, nos invita a profundizar en este enfoque y descubrir cómo una alimentación consciente puede potenciar nuestro bienestar.


La nutrición funcional no es una moda pasajera, sino una disciplina respaldada por la ciencia, que busca mejorar la calidad de vida a través de elecciones alimentarias conscientes y estratégicas.

¿Qué es la nutrición funcional?

La nutrición funcional se basa en el principio de que algunos alimentos, además de aportar nutrientes esenciales, contienen compuestos que ejercen efectos beneficiosos sobre funciones fisiológicas específicas. Estos compuestos pueden modular el sistema inmunológico, reducir procesos inflamatorios, mejora la microbiota intestinal, regular el metabolismo lipídico y glucémico, entre otros.

Aplicaciones clínicas y estrategias prácticas

Como nutricionistas, podemos incorporar el enfoque funcional en muchísimos escenarios clínicos:

  • En pacientes con dislipemias
  • En pacientes con diabetes tipo 2
  • En adultos mayores
  • En pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas
  • En pacientes en tratamientos dermatológico

Ejemplos de alimentos funcionales y sus beneficios:

Alimento Compuesto Funcional Beneficio principal
Avena Beta-glucanos Disminuye colesterol LDL
Yogur con probióticos Lactobacillus, Bifidobacterium Mejora microbiota intestinal
Aceite de oliva extra virgen Polifenoles, ácido oleico Antiinflamatorio, cardioprotector
Cúrcuma Curcumina Antioxidante, antiinflamatorio
Frutas rojas Antocianinas, vitamina C Protección vascular, antienvejecimiento
Pescados grasos Omega-3 (EPA y DHA) Prevención cardiovascular y neurológica
Legumbres Fitoquímicos, fibra Control glucémico y saciedad
Omega 3 Pescados grasos, chía Hidratación, reduce inflamación
Vitamina C Cítricos, kiwi, pimiento rojo Síntesis de colágeno, antioxidante
Vitamina A Zanahoria, batata, huevo Renovación celular, prevención de acné
Polifenoles Té verde, frutas rojas Protección contra el envejecimiento

 

Estos alimentos pueden formar parte de un plan alimentario cotidiano, sin necesidad de recurrir a suplementos o productos procesados. La clave está en la variedad, la frecuencia y la calidad de las elecciones, afirma la Lic. Laura Ferrari.

 La alimentación: una herramienta de salud

La nutrición funcional representa una oportunidad para transformar la alimentación en una herramienta de salud activa. No se trata de seguir modas ni de promover productos milagrosos, sino de volver a lo esencial: elegir alimentos reales, variados y con propiedades que benefician nuestro cuerpo y mente.

“Como nutricionista, creo en el poder de la educación alimentaria y en el acompañamiento personalizado. Porque cada comida puede ser una oportunidad para sanar, prevenir y vivir mejor” concluye la Lic. Ferrari.

 

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alimentación

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