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Enfermedad de Alzheimer: Causas, síntomas y tratamiento

Enfermedad de Alzheimer: Causas, síntomas y tratamiento

El 21 de septiembre se proclama el Día Mundial de la Enfermedad de Alzheimer, en el marco de una campaña de concientización sobre esta enfermedad. La Dra. Cecilia María Molaro, de los Servicios de Neurofisiología y Neurología de Grupo Gamma, nos brinda todos los detalles de esta patología.


La Enfermedad de Alzheimer es considerada, por la Organización Mundial de la Salud, la nueva epidemia del siglo XXI. Por tal motivo, Grupo Gamma, que se preocupa por los cuidados de tu salud, te invita a compartir la información que preparamos para vos:

¿Qué es la Enfermedad de Alzheimer?

Es el tipo de demencia más común en mayores de 65 años. La demencia es un término general que describe un deterioro de la capacidad mental, lo suficientemente grave como para interferir en la vida diaria.

Se estima que en la Argentina existen aproximadamente 400.000 personas con esta enfermedad. El aumento de la expectativa de vida y el envejecimiento poblacional, han hecho que las demencias estén entre las patologías más prevalentes.

¿Por qué se produce?

Múltiples factores combinados ocasionan degeneración y muerte de las neuronas. El factor de riesgo más importante es la edad. Uno de cada nueve personas mayores de 65 años tiene Alzheimer, y casi un tercio de la gente mayor de 85 años tiene la enfermedad.Otro factor de riesgo importante es tener un familiar directo que haya sufrido la enfermedad.

“Se estima que en la Argentina existen aproximadamente 400.000 personas con esta enfermedad (…)”

Es importante en estos pacientes detectar y tratar otras enfermedades concomitantes como hipertensión arterial, diabetes, niveles altos de colesterol, alcoholismo, que de otra forma influyen en la aparición de los síntomas y empeoran su pronóstico.

¿Cuáles son las manifestaciones, los síntomas?

Los síntomas tienen un inicio gradual durante meses o años. La forma típica se presenta con alteración de la memoria para hechos recientes y dificultad para aprender información nueva. Puede existir dificultad para encontrar la palabra adecuada al hablar, desorientación en tiempo y lugar, dificultad para reconocer objetos o personas, dificultades para resolver problemas o para tomar decisiones, y pérdida de interés por las actividades habituales o placenteras.

Al momento del diagnóstico, hasta un 25% de los pacientes tienen síntomas de depresión. Durante el curso de la enfermedad, es frecuente la aparición de otros trastornos de la conducta, como ideas delirantes, alucinaciones, trastornos del sueño, irritabilidad, agresividad o agitación. Estas dificultades interfieren en las actividades cotidianas, por lo cual la persona ya no puede ser totalmente independiente y requiere la asistencia de un cuidador.

“El tratamiento no es curativo, apunta a retrasar la progresión del deterioro y a mejorar la calidad de vida del enfermo (…)”

¿Cómo evoluciona la enfermedad?

La enfermedad es irreversible y avanza lentamente. En estadios avanzados, la persona con demencia deja de ser capaz de movilizarse solo, de preparar sus comidas o incluso de vestirse o realizar su higiene personal. La función del cuidador se vuelve indispensable. En muchos casos se decide la institucionalización del paciente para su mejor asistencia.

¿Tiene tratamiento?

El tratamiento de esta enfermedad no es curativo, apunta a retrasar la progresión del deterioro y a mejorar la calidad de vida del enfermo. Incluye medidas farmacológicas y no farmacológicas. Se recomienda actividad física, alimentación saludable, control de los factores de riesgo vasculares, rehabilitación de las habilidades afectadas y estimulación de las capacidades conservadas, fomentando la inclusión social y familiar.

¿Se puede prevenir?

Se sugiere controlar los factores de riesgo vasculares, llevar una alimentación saludable, hacer actividad física, evitar el consumo de tabaco, alcohol y drogas, estimular nuestro cerebro con el aprendizaje de nuevos conocimientos, por ejemplo un idioma, tocar un instrumento, hacer teatro, pintura, ajedrez, baile, o cualquier actividad social y recreativa, que además nos ayudará a combatir el estrés.

Para más información, consulte con su neurólogo/a.

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