1. Estimulación ovárica

El primer paso en un ciclo de fertilización asistida es la inducción de la ovulación, donde se utilizan drogas que estimulan a los ovarios para desarrollar varios óvulos maduros en lugar del único óvulo que normalmente se desarrolla en cada ciclo.

El listado de drogas utilizadas para estimular la ovulación es largo, desde el Citrato de Clonifeno hasta las Gonadotrofinas Humanas. En la actualidad, gracias a la ingeniería genética, se disponen drogas llamadas “recombinantes”, con alta calidad y efecto biológico.

Para evaluar la marcha del proceso de estimulación folicular y determinar el momento de la recuperación de los ovocitos se efectuarán ecografías y extracciones de sangre periódicas durante 5 a 10 días.

2. Aspiración folicular

Logrado el desarrollo y la madurez folicular se procede a realizar una punción por vía transvaginal guiada por ecografía para aspirar los folículos. La paciente es colocada en posición ginecológica y bajo sedación anestésica se efectúa la aspiración de los folículos.

En circunstancias excepcionales, de no ser posible la recuperación de los óvulos vía vaginal o por haberse decidido la realización de un procedimiento con transferencia en las trompas (óvulos y espermatozoides o embriones), se puede recuperar los ovocitos por medio de una videolaparoscopía, bajo anestesia general.

 3. Fertilización y cultivo embrionario

Los ovocitos recuperados se clasifican y cultivan para posteriormente ser fetilizados con la muestra de semen del esposo. En caso de que la cantidad y calidad de espermatozoides lo permita, se agregan al cultivo de los ovocitos, realizando de esta manera un procedimiento de fertilización asistida (FIV).

En caso de que el ovocito haya sido fertilizado, el cigoto (óvulo fecundado) se deja crecer en cultivos entre 3 y 5 días, luego del cual se transfiere a la cavidad uterina

4. Transferencia embrionaria

Transcurrido un tiempo variable de 3 a 5 días, los embriones se encontrarán en un estadío de desarrollo adecuado para poder ser transferidos al útero. En general, el momento habitual para transferirlos es al tercer día posterior a la punción, cuando el embrión tiene alrededor de 7-8 células.

La transferencia embrionaria es un procedimiento que consiste en colocar los embriones dentro de la cavidad uterina. Esto se realiza bajo control ecográfico abdominal, para guiar su correcto ingreso a la cavidad.

Es una práctica ambulatoria que no requiere anestesia.

Habitualmente transferimos 2 embriones (excepcionalmente, 3 embriones), para disminuir la incidencia de embarazos múltiples.