Frente al fracaso de embarazo en reiterados intentos de tratamientos de fertilización asistida, esta técnica se plantea como una alternativa.

Consiste en la apertura de un orificio en la Zona Pelucida que rodea al embrión para facilitar su eclosión e implantación en el endometrio materno.

Requiere de instrumental sofisticado y puede realizarse con diversas técnicas: apertura mecánica, química (por medio acidificado) ó por medio del láser.

La falla del embrión en escapar de la zona pelúcida (membrana externa del embrión, ZP) es una de las causas que limitan la implantación y puede ser debida a anormalidades del óvulo, del embrión y/o del endometrio.

Varios estudios demuestran que el grosor de la ZP puede ser un indicador del potencial de implantación de embrión.

Se puede aplicar a embriones frescos y criopreservados resultantes de FIV o ICSI. Se considera que aumentan las probabilidades de implantación de los embriones provenientes de:

  • Ovocitos con la ZP engrosada: Existen óvulos que presentan un ZP engrosada, esto dificulta la salida del embrión. Estos embriones presentarán una menor probabilidad de implantarse y seguir su desarrollo intrauterino.
  • Ovocitos de mujeres mayores de 37 años: estos embriones presentan mayor dificultad para romper la zona pelúcida, por lo que la tasa de implantación desciende de forma progresiva a partir de los 40 años.
  • Fracaso repetido de implantación en diversos ciclos de fecundación in Vitro.